Reseña histórica

Inicialmente, entre los años 1982 y 1986 se elaboraron 16 boletines impresos que se fueron ampliando a medida que la propia Federación de Facultades de Comunicación Social (FELAFACS) iba cobrando mayor institucionalidad. Poco a poco, se fueron incorporando artículos y entrevistas hasta que, en 1987, la Federación decidió transformar esa publicación en una revista y, así, ésta adoptó el nombre oficial de Diálogos de la Comunicación. Se inició esta segunda etapa con el número 17, en junio de 1987, bajo la dirección de Walter Neira.

Luego, FELAFACS decidió crear un Consejo Consultivo Internacional, para el cual se convocó a un destacado grupo de investigadores, procedentes de 18 países, con reconocido prestigio internacional en estudios de comunicación. Estos aportaron a la consolidación de la revista en diferentes momentos, con sus recomendaciones sobre temas, posibles autores, entre otros, y contribuyeron especialmente con ensayos y entrevistas.

La revista Diálogos de la Comunicación se convirtió rápidamente en un referente de la reflexión académica en el campo de la comunicación y motivó a diversas instituciones universitarias, que abrieron sus propias revistas en años posteriores. En ese marco, Diálogos de la Comunicación fundó -y coordinó durante varios años- la Red Iberoamericana de Revistas de Comunicación y Cultura.

En lo sucesivo, y hasta la edición número 73, la revista oficial de FELAFACS se elaboró en formato impreso, su distribución se extendía a facultades y carreras de comunicación, organismos internacionales y centros de investigación en más de 30 países. En aquellos años, fue auspiciada por la Fundación Konrad Adenauer. Su distribución era gratuita, sin embargo, los altos costos de correo y la posibilidad de una mayor cobertura que se generaba con el uso de Internet llevaron a abandonar el formato impreso en el año 2006.

A partir del número 74 (mayo de 2007) y hasta la actual edición se ha trabajado básicamente en formato digital online. En este contexto, la revista Diálogos de la Comunicación se propone como algo más que un producto en línea que sustituye la versión impresa. El salto del papel a la pantalla ha representado una gran oportunidad para poder relanzar la publicación, remodelar su lógica de funcionamiento y construir nuevos espacios para la gestión del conocimiento científico-comunicacional, en el espacio iberoamericano.