LA ACTUAL CRISIS DE LA TELEVISIÓN PÚBLICA
En América Latina bajo el nombre de Televisión Pública se engloba una
gran variedad de televisoras con diferente estatuto de propiedad, con
diferentes formas de financiamiento y con diferentes énfasis en su
programación: propiedad estatal con dependencia o con autonomía del
Gobierno, propiedad del Gobierno estatal (Brasil), propiedad del Estado
pero administración superior por parte del Gobierno Regional (Colombia),
propiedad universitaria; financiamiento total o parcial con fondos
públicos, autofinanciamiento total o parcial. Ante esta diversidad aquí
se entenderá por TV Pública aquella estación que no tiene finalidad
prioritaria de lucro sino otros objetivos. Como excepción, Paraguay
y Ecuador no tienen TV Pública.
Pese a esta gran diversidad, una revisión somera de los más importantes
canales de TV Pública en América Latina constata situaciones
estructurales muy similares entre ellos. Por otra parte, al depender
de los gobiernos del momento-democráticos o no-, estos canales han
estado marcados por una dirección cambiante e inestable, lo cual vuelve
tortuosa su historia. Este anecdotario histórico es menos pertinente
para nuestro objetivo, dirigido más bien a un análisis estructural de
las estaciones públicas.
1. Diversidad y semejanza
a) ATC es una red televisiva del Estado argentino que cubre íntegramente
el territorio; inicialmente nace como la empresa privada Canal 7 de TV
pero es estatizada en 1953 y en 1978 se fusiona con la productora TC de
programas televisivos a color, con ocasión del campeonato Mundial de
Fútbol organizado por Argentina. En 1996 la participación
promedio en la sintonía (share) alcanzaba un 12% ubicándose en un cuarto
lugar frente al 82% que totalizaban las tres grandes redes privadas en
Buenos Aires (canal 11, canal 13 y canal 9, Cfr. La Industria
audiovisual iberoamericana, 1997). La inestable administración y
corrupción han llevado a ATC a un déficit de unos 75 millones de
dólares, según estimaciones de 1996. Frente a este hecho, el Gobierno
del presidente Menen decidió intervenir la empresa para sanear la
situación.
Luego de la intervención el destino de ATV ha sido incierto. Un sector
propuso sanear económicamente el canal, y programarlo con una mezcla de
canal tradicional de entretención, con información gubernamental y con
algunas inserciones «culturales»; el sector del gobierno proclive a esta
postura estimaba que existía un acoso comunicacional contra el gobierno
y una desinformación interesada. La mala relación entre el gobierno de
Menen y los medios periodistas y empresarios- ha sido un tema
continuamente presente en la opinión pública argentina. Otra postura
buscaba mantener la información en manos del Gobierno pero privatizando
el resto de la programación. Esta solución se ha ensayado en otros
canales públicos de América Latina para intentar resolver la crisis de
carencia de recursos y creatividad; como se verá, la solución se inspira
en el modelo colombiano de TV pública y consiste en licitar espacios a
programadoras privadas, quienes producen los programas y venden
publicidad para financiarlos. Otro sector deseaba transformar ATC en un
«canal cultural», posición resistida por quienes estimaban inviable
competir con la variada oferta cultural del cable; además el alto costo
de una posible producción «cultural» argentina no se estimaba
financiable con fondos del gobierno. Un sector empresarial proponía la
reducción de la empresa, entregando una parte considerable de su amplio
espacio físico al cercano Museo Nacional de Arte, entidad que no puede
exhibir importantes colecciones por carencia de espacio. Finalmente, en
enero de 1998 el gobierno de Menen decidió privatizar ATC; en el momento
clásico esto es cuando el gobierno se acerca a su término y prevé altas
posibilidades de un triunfo político opositor. Posteriormente a este
anuncio se ha desatado una fuerte lucha de influencias entre varios
grupos económicos por quedarse con ATC (Cfr. Un Ojo avizor en los medios
1998).
b) El Gobierno de Uruguay opera a través de la empresa estatal
SODRE el canal 5 de TV. El canal recibió inicialmente un pequeño aporte
publicitario para el financiamiento de una programación cultural con
películas clásicas antiguas, documentales. La oposición de la Asociación
Nacional de Radiodifusores (ANDEBU) se impuso para eliminar ese aporte
publicitario, con lo cual el canal entró en gran precariedad; la empresa
también sufre los vaivenes administrativos en su dirección superior, de
acuerdo con la orientación política del Gobierno Ejecutivo (Fox, 1990).
Según el reciente estudio de Roque Faraone (Faraone 1998) sobre la TV
uruguaya, en la actualidad el canal público ocupa un lugar ínfimo frente
a los tres canales privados.
c) El Gobierno de Bolivia opera la Empresa Nacional de TV que
cubre todo el territorio vía satélite. En La Paz opera el canal 7 de TV.
Su financiamiento es mixto: publicidad y asignación de recursos
fiscales. Tiene poco rating y grandes limitaciones económicas. El canal
goza de baja credibilidad por su clara orientación pro-gobierno de
turno, quien nomina y retira al director de la estación.
Canal 13 de TV en La Paz es la estación de la Universidad estatal de San
Andrés, de corto alcance en cobertura y con programación preferentemente
educativa y cultural. Es una estación limitada en su equipamiento
tecnológico. Por mucho tiempo ha existito el deseo -no logrado- de
formar una Red Nacional Universitaria que interconectaría a estaciones
de once universidades del país.
d) El Gobierno peruano opera la red Televisión Nacional del Perú
(TNP) que cubre el 80% del país, red encabezada por el canal 7 de Lima.
Este fue el primer canal de la TV peruana, fundado en 1958; su
dependencia del gobierno de turno afecta su credibilidad, por lo cual
tiene baja sintonía en la capital y considerable rotación de personal;
en el hecho, según Time-Ibope ocupa uno de los últimos lugares de la
sintonía, la cual es encabezada por estaciones como América TV,
Frecuencia Latina, Red Global, Panamericana y otras. Se financia con
fondos asignados por el Gobierno y con una cierta cantidad de publicidad
y promociones, fondos insuficientes que le otorgan una precaria
subsistencia.
e) Venezolana de TV (VTV) es una empresa televisiva gubernamental
que no tiene cobertura nacional. Dispone de dos redes diversas en
infraestructura técnica (canales 5 y 8), las cuales transmiten
actualmente la misma señal por incapacidad de producir dos
programaciones diferentes. Ambas muestran problemas de administración
con fuerte inestabilidad y graves problemas económicos, con baja
sintonía y crediblidad por ser canales del gobierno. En el hecho el
duopolio formado por los canales privados Venevisión (Grupo Cisneros) y
Radio Caracas TV (RCTV) reúnen alrededor del 80% de la audiencia (Cfr.
Díaz Rangel, Safar, Colominas, en ODCA, 1997).
La Comisión Presidencial para la Reforma del Estado de Venezuela (COPRE)
-con apoyo de UNESCO, PNUD y la Fundación Konrad Adenauer está
elaborando un proyecto de Reforma de la estación pública VTV Para
analizar el pre-proyecto de reforma se convocó a un pequeño grupo de
expertos en el Seminario Internacional «Hacia un sistema de
radiodifusión de servicio público en Venezuela» (Caracas, 27-28 de abril
de 1998). El Cónsul General de Bolivia en Caracas fue comisionado a
asistir a todas las reuniones para reunir información útil a un posible
proyecto de reforma de la estación pública, Canal 7 de La Paz.
f) El Gobierno de El Salvador opera como señal nacional canal 10
-TV Cultural Educativa- a través de CONCULTURA, organismo cultural del
Ministerio de Educación. Esta estación fue creada en la década de los 60
como Teleescuela con ayuda de la Alianza para el Progreso. A su
inauguración asistió el Presidente Lindon B. Johnson de USA para
destacar la intención de que fuese un modelo para América Latina en una
TV educativo-escolar. Así, la Reforma Escolar de 1967 convertía a la TV
Educativa en la columna central de ese esfuerzo. El proyecto resultó
tanto desde el punto de vista de inadecuación como teleescuela, como por
las condiciones socio-políticas del país. Ahora la estación está siendo
reequipada técnicamente y en búsqueda de un nuevo rol educativo.
g) El Gobierno de Guatemala opera la Red Televisión Cultural y
Educativa con canal 5 de Guatemala. Muestra problemas similares a los
anteriormente descritos.
h) El Gobierno de Nicaragua tiene el sistema Nacional de TV con
canal 6 de Managua. Al igual que en El Salvador, la estación fue creada
en la década de los 60 como Teleescuela, con ayuda de la Alianza para el
Progreso. Igualmente no resultó el proyecto que convertía a la TV
Educativa en la columna central de la reforma escolar. La estación
presenta actualmente graves problemas de sintonía, financiamiento y
administración. En marzo de 1997 estaba técnicamente quebrada.
i) El Gobierno de Costa Rica dispone a través del Sistema
Nacional de Radio y TV Cultural (SUNART) de la Red Nacional de
Televisión con canal 13 de San José.
j) En México la desorganización, la corrupción y pobre desempeño
de las redes nacionales constituidas por canal 13 y canal 7 llevó a la
privatización para conformar la empresa privada TV Azteca. El Gobierno
ha mantenido como TV pública los canales 11 y 22 (UHF) que cubren parte
del territorio por aire y cable canal 11 es la más antigua estación
pública cultural en América Latina operada por el Instituto Politécnico
Nacional y con una cobertura parcial de los hogares de México. Emite una
programación sustantivamente cultural, en el sentido tradicional de la
expresión, con película clásicas, documentales y series, programas de
información e infantiles; de esta programación se han excluido las
emisiones deportivas y las telenovelas Su sintonía promedio es alrededor
de 2-4% de rating Canal 22 depende del Consejo Nacional para la Cultura
y las Artes, organismo del Ministerio de Educación y opera en al banda
UHF como estación regional para la capital federal, lo cual unido a su
programación cultural elitista le otorga escasa penetración. Existen
también otras pequeñas estaciones públicas regionales -fundadas en la
década de los 80- con graves problemas de financiamiento y sometidas a
los vaivenes políticos de los Gobernadores de turno en cada Estado. En
México la TV broadcasting es claramente dominada por la competencia
entre el duopolio de las dos empresas privadas con cobertura nacional:
Televisa que opera cuatro canales y compite con los dos canales de
TVAzteca; en conjunto ellos concentran el 90% de la audiencia en el
Prime Time (Cfr. La Industria audiovisual iberoamericana, 1997 Acosta,
1997).